Se cayó el boom de Airbnb

Otro de los sectores afectados y que afecta a la zona de Polanco es la plataforma Airbnb.

La ubicación de Polanco codiciada por muchos ejecutivos y turistas, empezaba a tener mayor disponibilidad de este tipo de hospedaje. 

Muchos vecinos de Polanco comenzaron a denunciar y  poner límites en sus edificios, sobre todo por el tema de la seguridad.

Veremos ahora que pase todo esto, qué sucede con este tipo de mercado de hospedaje. En la iniciativa de reforma de la Ley de Régimen de Condominio, presentada por la Diputada Leticia Estrada, se limitaba esta modalidad pero tuvo que bajar de la discusión el tema.

Reforma

Pega también la crisis en hospedaje temporal

Marcos Cazarín

Cd. de México  (10 agosto 2020).- Además de los arrendatarios de renta fija a largo plazo, la crisis por la pandemia alcanzó también a los anfitriones de espacios para alquiler de corta estancia en la CDMX a través de Airbnb, Booking o Flipkey, entre otras aplicaciones digitales de hospedaje.

Esto generó pérdidas económicas para el socio de estos servicios, así como para el personal de apoyo como empleados de limpieza o de mantenimiento, entre otros.

Datos de la plataforma Airbnb revelan que en la CDMX la disponibilidad de casas, departamentos, habitaciones y habitaciones compartidas llegó a 86.5 por ciento la semana pasada, es decir, apenas 14 de cada 100 espacios existentes estaban ocupados. 

Ante la falta de turistas y actividades labores y recreativas que atraigan usuarios, los socios de estas plataformas han comenzado a sacar sus inmuebles de la plataforma, tan sólo del 3 de junio al 29 de julio, Airbnb perdió 617 espacios en la CDMX, equivalente al 3.5 por ciento de la oferta.

Desde hace dos años, Javier Gallo se ha dedicado a administrar espacios ofertados en esta aplicación. Hasta marzo, tenía a cargo ocho departamentos en las colonias Polanco, Roma, Condesa y Juárez, pero actualmente ya sólo le quedan tres, pues los otros propietarios optaron por ofrecer sus inmuebles en línea a renta fija. 

«Fue una caída estrepitosa. Fue una caída brutal todo el desplome de rentas a corto plazo en la CDMX porque nuestros principales clientes provienen de dos vías: gente que viene de trabajo a la Ciudad de México y gente que viene por vacaciones o placer, tanto nacional como internacionales.

«Con dos o tres de meses de anticipación teníamos reservado 60 o 70 por ciento, y todas estas reservas se cancelaron, no hubo una sola que no se cancelara», explicó Javier.

De igual forma, la pérdida de reservas se ha extendido ya a fechas relacionadas con Día de Muertos, la Fórmula Uno y hasta Navidad, sin que hasta el momento se reactiven los apartados con meses de anticipación, como solía ocurrir.

Sin embargo, el impacto no para en esto, pues también hay pérdidas para las personas que de forma indirecta trabajan para la plataforma, como el personal de limpieza, y para quienes cuyo ingreso por la renta de corta estancia.Buscan ingreso alterno anfitriones de Airbnb
Acostumbrados a tener los siguientes tres meses llenos de reservaciones, anfitriones de Airbnb que dependían exclusivamente de la plataforma tuvieron que adaptarse y emprender nuevos esquemas de negocios luego de enfrentar una ola de cancelación en unos cuantos días de marzo.

Una empresa de desinfección, clases de idiomas en línea y una terraza para citas románticas dentro de la Ciudad son algunos de los giros que dieron los anfitriones ante la crisis.

Ángela administra más de 30 departamentos ubicados en zonas de alta demanda como el Centro Histórico, Reforma, Polanco, Condesa, Roma y Del Valle, donde las reservaciones comenzaron a ser canceladas desde inicio de marzo y para el día 15 ya estaban en cero.

«Hemos crecido a tal grado que, al menos, unas 10 familias se vieron afectadas, porque a su vez contrato a personal de limpieza y personal de mantenimiento, y toda esta gente se quedó sin trabajo de la noche a la mañana», destacó Ángela.

Como los gastos ordinarios no pararon, junto con su equipo, decidió explotar las habilidades aprendidas.

«Una de las ramas más importantes para quienes nos dedicamos a esto es el tema de la limpieza y mantenimiento a los espacios, esto es clave para que nuestros usuarios salgan con una experiencia exitosa.

«Entonces, dijimos aprovechemos este brazo tan fuerte que tenenos y desarrollamos una una nueva marca, que se llama Healtland, en la que ofrecemos de manera directa a los host los servicios de desinfección, sanitización y todo lo relacionado al bienestar de los espacios», explicó.

Sin embargo, sólo pudo integrar a la tercera parte de sus colaboradores anteriores.

A la fecha, Ángela ya sólo cuenta con 23 espacios en la app con ocupación del 30 por ciento y, en vez de tener lleno hasta diciembre, apenas cuenta con unos visitantes programados para septiembre.

Desde hace seis años, Luis entró como anfitrión de una casona en la Colonia Condesa que ofrece en la app y a la que se dedicaba por completo hasta que la pandemia lo dejó sin huéspedes.

«Empecé a diversificarme un poco echando mano de los idiomas que hablo, empecé a hacer traducciones, a dar cursos de inglés de negocios en línea y a través de Zoom», indicó el profesionista en marketing.

Sin embargo, estas nuevas actividades y su incursión como asesor para nuevos anfitriones de Airbnb apenas le reditúan el 10 por ciento de lo que solía ganar.

Otro ejemplo de adaptación es Kevino, quien desde hace tres años renta 3 recámaras de una casona en la Colonia Roma y daba tour por la Ciudad, ahora se vio obligado a acelerar un proyecto pendiente: remodelar su terraza para echar a andar el concepto Casa Viva.

«Mis ingresos se redujeron y pensé ‘la gente va a buscar espacios al aire libre, yo tengo uno y lo voy a adaptar», narró Kevino.

«Tuve que remodelar la terraza de mi casa para hacer experiencias nuevas enfocadas al turismo local y a la gente que vive en la CDMX, al aire libre, como cenas privadas, citas románticas, noches de cine, clases de yoga y estoy desarrollando mi sitio de Casa Viva».

Ángela, Luis y Kevino prevén que la recuperación de visitantes sea lenta, pues por lo pronto perdieron la temporada de Semana Santa, la de verano y muy posiblemente Fiestas Patrias y Día de Muertos.