Y sigue la tala de árboles

No cabe duda que la codicia de algunas personas los lleva a exponer su propia supervivencia. Sí identificarán el daño que se están haciendo a sí mismos y a sus familias, seguramente cambiarían su actitud.


Cuando se logre adaptar los proyectos para salvar los árboles e impactar lo menos posible a la naturaleza, el ser humano se habrá salvado a sí mismo.


La ignorancia es la peor consejera, si supieran el servicio ambiental de árboles maduros jamás los tocarían, ni provocarían su muerte.


Quizás la sociedad ante la emergencia del planeta, debería reaccionar bloqueando a esos comercios, desarrollos inmobiliarios y otros empresarios irresponsables. Démosle una lección y no consumas sus productos y servicios.


Adiós a los árboles en la Ciudad de México https://www.chilango.com/noticias/opinion/tala-de-arboles-en-cdmx/