Mucho nos alegramos los vecinos al ver que el Centro Comercial que se esta desarrollando sobre Masaryk entre Lafontaine y Calderón de la Barca cuyo número oficial es Lafontaine 110, empezó a ser demolido el cuarto nivel que excedía por mucho la altura permitida.
Gicsa, que es la constructora, inició el proceso hace unas semanas, sin embargo, vecinos han detectado que sigue en proceso el cuarto nivel que excede altura. No sólo tiene el problema de la altura, no han dejado el área libre exigida por el Programa Parcial de Polanco que es del 30%.
Otra vez, simulación. La Alcaldía ha mandado a los vecinos fotografías con un periódico para que comprobemos la fecha y el avance de la demolición. Al detectar que siguen el plan de dejar instalaciones en ese nivel pero «escondidas» más parece un acto de burla a los vecinos.
http:// https://lavozdepolanco.org/?attachment_id=5294
Y no sólo está este desarrollo, son decenas los que se han detectado con niveles excedentes y sin dejar área libre que es esencial para la recarga del acuífero. Basta pasear un poco por las calles de Polanco para encontrar desarrollos con niveles bajo banqueta que cuentan como nivel al estar habilitados para vivienda y los que descaradamente montan el quinto o sexto nivel en la parte de arriba.
Decenas de solicitudes de verificación se han registrado en CESAC de la Alcaldía sin efectividad. Así comprobamos que las Inmobiliarias siguen dominando la agenda del Alcalde y la impunidad.
Reforma Dominan inmobiliarios desarrollo urbano Víctor Juárez
Cd. de México (12 agosto 2019).- Desde siempre, la relación entre empresarios del ramo inmobiliario y gobiernos ha sido de codependencia, aunque desde la pérdida de la regencia del desarrollo urbano en la Ciudad de México, ésta se ha abandonado a la iniciativa privada, consideraron expertos.
En un artículo publicado en 2018, Louise David, directora general de Alianza para la Regeneración Urbana, describió que cuatro consorcios dominaron entre 1994 y 2011 la construcción en la Capital (57 por ciento): GICSA, Danhos, ALHEL y Arditti Arquitectos.
Sin embargo, los últimos años han significado la entrada de nuevos competidores al mercado.
En 2011, por ejemplo, se crearon las primeras «fibras» (Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces), la primera y más grande de las cuales fue FIBRA UNO, responsable actual del desarrollo Mítikah y arrendador de edificios icónicos como Torre Mayor y Torrre Diana.
La cartera de activos inicial de FIBRA UNO fue de 15 inmuebles en 2011, misma que creció hasta 536 propiedades, conforme al último reporte anual del fideicomiso en 2018.
Sin embargo, para David, la dinámica entre empresas, capital y autoridades es consistente. Además, señaló que el mercado es bastante adaptable y competido, dado el número de actores que intervienen.
«También su poder viene de la relación privilegiada con autoridades públicas locales, eso sigue existiendo», explicó la especialista.
Uno de los grupos que persisten en el mercado, Fibra Danhos, cerró 2018 con un portafolio de 14 inmuebles, principalmente, centros comerciales y edificios de oficinas en la Ciudad de México.
Ambos fideicomisos tienen presencia, principalmente, de las familias El-Mann y Daniel, respectivamente.
En cambio, David señaló como preocupación principal el marco regulatorio del desarrollo urbano, por lo que apostó por una simplificación administrativa del mismo.
«Ahí también es un elemento que hace como que propicia muchísimo esa corrupción que se puede dar», indicó.